Trabajo Individual - Landa, Josefina - Clase 4
resonancia.
¿Es posible construir sin construir? Es decir, ¿construir desde la imaginación? La incompatibilidad entre lo material y lo impalpable vuelven imprescindible a la ejercitación de las ideas. La disparidad de ritmos entre la ficción y lo tangible exponen la obligatoriedad a la reflexión desde la inacción -si es que pensar no categoriza dentro de las acciones. ¿Si proyectar en sí mismo no es constructivo, qué estuve haciendo estos años? Las teorías y sus aprendizajes son más permanentes y menos desechables que lo corpóreo.
Así pienso, utilizando en primera instancia a la investigación como disparador y, a su vez, en muchos casos, como limitación. Encausada en el marco de las restricciones -particulares a cada curso, cada temática, cada terreno, cada deseo- intento que ésas obstrucciones se vuelvan insumos proyectuales a partir de los cuales trabajar.
Intento descartar al fantasma del ego para centrarme en qué nos pide (a mis compañeras y a mí) el proyecto; objetivizarme para que la emoción no opaque a la razón y, también, a la atención. El ego, que en instantes se diluye y se transforma en inseguridad, actúa como traba, insertando dudas que se solidifican, prohibiendo la fluidez.
Las palabras, condicionantes del imaginario y en simultáneo, inseparables de él. Creo que es imposible pensar en abstracciones absolutas; incluso si lográramos pensar exclusivamente desde lo visual, los colores acarrean connotaciones asociadas a la lingüística.
El pensamiento como la racionalización de la emoción y su asentamiento. El pensamiento proyectual como expresión del deseo.
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